lunes, 30 de agosto de 2010

masacre de tamaulipas


La "masacre de Tamaulipas" confirma que el gobierno de Estados Unidos delegó en los 'señores de las drogas' el manejo de su política de abasto migratorio, así como lo hizo con el suministro de drogas, lamentó hoy "The New York Times"

En su opinión institucional, el diario neoyorquino sostuvo que los actuales programas de trabajadores migratorios son tan 'engorrosos' y 'burocráticos' que son virtualmente inútiles para los empleadores estadunidense.


'Hemos delegado a los señores de las drogas el trabajo de manejar nuestro suministro migratorio, justo como ya manejan nuestro suministro de narcóticos. Los resultados son claros', remató.


The New York Times señaló que tal es el contexto del "asesinato de 72 inmigrantes" indocumentados centroamericanos y sudamericanos que buscaban "ingresar a Estados Unidos" y que fueron masacrados por presuntos narcos en un rancho ubicado 100 millas al sur de Texas.


"La tentación puede ser escribir está atrocidad como otro feo pie de nota en la viciosa "guerra contra las drogas" en México.


"Pero tales cosas no existen en aislamiento. Los cárteles mexicanos de las drogas son alimentados desde fuera, por el "dinero estadunidense", las armas pesadas y la adicción, el imán hacia el norte de los inmigrantes es alimentado por nuestra demanda de "mano de obra barata", señaló.


El periódico destacó que los cárteles de las drogas, actuando como capitalistas oportunistas, han saltado al negocio del contrabando de personas.


"Los inmigrantes indocumentados, conocidos como pollos, son en muchas maneras mejores que los ladrillos de cocaína porque se les puede obligar a pagar rescates y ser usados como 'mulas' de drogas", puntualizó.


El diario hizo notar en ese sentido que la respuesta de Estados Unidos a las agonías de México ha sido una fijación acentuada en la militarización de la frontera, como la asignación de 600 millones de dólares promulgada por el presidente Barack Obama.


Pero "la aplicación de la ley sin la reforma de la migración legal, crea sólo la ilusión de control. Sin un sistema ligado a la demanda de trabajo, proliferan la ilegalidad y el desorden", finalizó.

Deja todo esto bien en claro un vinculo atros entre gobiernos y narcos como si fuera un nuevo negocio generado por ambas partes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario